Y cerró los ojos, al fin, agradecido por haber tenido a su alcance lo que es y lo que no es. Lo que es, comprendido a medias tras tantos años de apasionado estudio y lo que no es, apenas intuido con el tímido socorro de los sentidos.
Microrrelato de James Baldwin: "Una lección de humildad"
Hace 15 horas




